VENERABLE JOSÉ EL HESICASTA
- monasteriodelasant6
- 16 ago
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conmemorado el 16 de agosto.

El Venerable José el Hesicasta (gr. Όσιος Ιωσήφ ο Ησυχαστής, en el mundo, Francis Kottis,) nació en el pueblo de Lefkes de la isla de Paros el día 12 de febrero del año 1897. Fue el cuarto de siete hijos del sencillo y piadoso matrimonio conformado por Yiorgos y María Kottis. Debido a su extrema pobreza, Francis partió de su casa a la edad de diecisiete años para trabajar en El Pireo como comerciante para sostener a su gran familia. Cuando tenía veintitrés años se comprometió con una chica piadosa y vivía en una castidad ejemplar, sin tocar jamás a su novia por temor a llegar a besarla.
Un día fue agraciado con una visión maravillosa de dos ángeles en forma de guardias de palacio, que lo condujeron a servir al Rey Celestial. Después de ésta visión, se puso pensativo y perdió todo interés en las cosas mundanas; pasaba su tiempo leyendo las vidas de los Santos, especialmente las de los grandes Padres ascetas, lo que encendió en su corazón el anhelo de convertirse en monje. Luego anuló su compromiso, y en preparación para su vida en la Montaña Sagrada (Monte Athos), comenzó a condicionarse a las luchas ascéticas ayunando y orando en el campo de Atenas.
En el año 1921, después de dos años de vivir ascéticamente en el mundo, finalmente se dirigió a la Montaña Sagrada. Su corazón anhelaba un guía espiritual iluminado para enseñarle el arte de la oración noética, y comenzó a atravesar los riscos y las cuevas en busca de uno. Después de buscar un tiempo sin éxito, decidió unirse a la hermandad de san Daniel de Katounakia.
Reconocido por su discernimiento y su exaltada vida espiritual, san Daniel desempeñaba un programa ascético moderado para su hermandad. Sin embargo, Francis se inclinó por una vida espiritual más austera y una dedicación total a la oración incesante del corazón, que requiere un gran silencio y humildad, y por lo tanto se destacó del resto de la hermandad. San Daniel sabía que Francis no podía quedarse con su hermandad, pero también sabía que Francis necesitaba un compañero asceta, para evitar el engaño. Entonces le dijo que hasta que se pudiera encontrar un asceta para él, debería cultivar la Oración de Jesús solo en una cueva remota, acudiendo a él ocasionalmente para recibir orientación espiritual.
Un día, después de sufrir numerosas tentaciones, le fue concedida una visión de la luz increada, y recibió el don de la oración incesante. Desde ese momento hasta su dormición, la oración resonaba en su corazón sin cesar, otorgándole estados espirituales exaltados y visiones divinas.
Finalmente, san Daniel le envió un compañero asceta adecuado, el padre Arsenio “Spileotis”. Éstos dos guerreros espirituales serían compañeros inseparables por el resto de sus vidas, llevando una austera vida ascética juntos. Al principio, el padre Arsenio consideraba a Francis como su guía espiritual, aunque el padre Arsenio ya había sido tonsurado monje y Francis aún era un laico. Sin embargo, en la Montaña Sagrada, para ser un Gérondas, debes ser obediente a una Gérondas hasta su muerte. Por lo tanto, siguiendo el consejo de san Daniel, se convirtieron en discípulos de dos humildes Gérondas en Katounakia llamados José y Efrén. No pasó mucho tiempo hasta que uno de ellos, san José, durmiera en el Señor.
El Gérondas Efrén, ahora su solo guía, pronto se convenció por el estilo de vida excepcional del joven Francis de que éste guerrero espiritual debía ser oficialmente inscripto en la orden monástica angelical. Así, el día de su tonsura monástica se fijó para el domingo 31 de agosto del año 1925, el día de la conmemoración del Traslado del Venerable y Precioso Cinto de la Santa Madre de Dios. Su tonsura tuvo lugar en la cueva de San Atanasio el Atonita, y recibió el nombre de José, después del reposo de su Gérondas.
Después de algunos años, el Gérondas Efrén también durmió en el Señor, y el joven padre José se convirtió en un apropiado Gérondas. Pronto comenzó a atraer aspirantes monásticos, pero pocos de ellos podían soportar su severo programa ascético.
Finalmente, el núcleo de su hermandad consistiría en cinco discípulos: su compañero asceta, el padre Arsenio; el padre Atanasio, su hermano según la carne; el padre José el Chipriota, que más tarde se convertiría en Gérondas del Santo Monasterio de Vatopedi; el padre Efrén, más tarde Higúmeno o Abad del Santo Monasterio de Filoteo y futuro Gérondas de treinta y tres monasterios en Grecia, Estados Unidos y Canadá, incluido el Monasterio de san Antonio en Arizona, y el padre Caralampio, más tarde Abad del Santo Monasterio de Dionisio. Además, cabe mencionar a san Efrén de Katounakia; aunque pertenecía a una hermandad diferente, fue guiado espiritualmente por san José y, por lo tanto, también es considerado uno de sus discípulos.
En el año 1938, en busca de una mayor soledad, san José y su comunidad se mudaron de la Skete de san Basilio a una cueva en la Skete de Santa Ana. Pero después de quince años viviendo en duras condiciones en dicho lugar, la salud de los padres comenzó a deteriorarse, por lo que, en el año 1953, san José decidió trasladarse a la comunidad más abajo de la montaña, cerca del mar, a Nueva Skete, donde pasaría los últimos seis años de su vida.
Unos meses antes de su dormición, recibió la visitación de la Santísima Madre de Dios, por quien guardaba especial reverencia, y ella prometió que lo llevaría en su Santa Fiesta de la Dormición. Así, el Venerable José el Hesicasta durmió en el Señor el día 15 del mes de agosto del año 1959, el día en que la Iglesia Ortodoxa celebra la Dormición de la Santísima Madre de Dios.
El legado de san José ha sido llevado a cabo por sus discípulos, quienes han restablecido la práctica de la oración noética y de la vigilancia espiritual en la Montaña Sagrada, llevando el monasticismo Atonita a los Estados Unidos y a Canadá, y alentando a muchos fieles ortodoxos a través de la publicación de su vida y sus cartas. Hoy, los nietos (hijos espirituales de hijos espirituales) de san José, que con cariño se refieren a él como “Pappou Iosíf” (gr. Παππούς Ιωσήφ, “abuelo José”), lo invocan para que los ayude en su vida espiritual, y él a su vez se pone de pie ante el trono de Dios e intercede por su hijos espirituales y nietos, y todos aquellos que lo invocan.
El Venerable José el Hesicasta fue glorificado por el Patriarcado Ecuménico el día 20 de octubre del año 2019. Su fecha de conmemoración anual fue fijada para el 16 de agosto.
Por las oraciones de Tu Santo, el Venerable José el Hesicasta, oh Señor Jesucristo, Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos.
REFERENCIAS
La Ortodoxia es la Verdad. (2026). San José el Hesicasta. Atenas, Grecia: https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com





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