NUESTRA CONEXIÓN CON DIOS.
NUESTRA CONEXIÓN CON DIOS.

En nuestro ejercicio ascético, prestemos más atención a la oración, por cuanto es la virtud que sostiene nuestra conexión con Dios. Ésta conexión debe ser permanente. La oración es oxígeno —absolutamente necesaria para el alma. No se la debe, pues, considerar una carga.
Venerable Paisios del Monte Athos.
11 vistas

