SANTO MÁRTIR JULIÁN EL PRESBÍTERO DE GALACIA Y CUARENTA MÁRTIRES CON ÉL
conmemorados el 12 de septiembre.

El Santo Mártir Julián (gr. Ιουλιανός) el Presbítero (gr. ο πρεσβύτερος), vivió durante el siglo IV, no lejos de la antigua ciudad de Ancira. Se informó al gobernador de la provincia de Galacia que el Santo Presbítero Julián se ocultaba en una cueva junto con otros cuarenta cristianos y que allí celebraba los servicios divinos. Aprehendieron a san Julián y le exigieron que revelara dónde se refugiaban los demás cristianos, mas él se negó.
Los paganos conminaron al Santo sacerdote ofrecer sacrificios a sus dioses, pero igualmente se rehusó. Entonces lo despojaron de sus vestiduras y lo colocaron sobre una parrilla de hierro candente. El Santo Mártir se santiguó y un ángel del Señor enfrió la llama; san Julián resultó ileso.
Cuando el gobernador le preguntó quién era y cómo había extinguido el fuego, el Mártir respondió: “Soy siervo de Dios”. Los verdugos trajeron a una anciana, madre del Santo, y la amenazaron diciendo que, si no persuadía a su hijo para que ofreciera sacrificios a los ídolos, la atormentarían a ella. La valerosa mujer respondió que, si profanaban su cuerpo contra su voluntad, ello no la haría culpable de pecado ante Dios; al contrario, constituiría un acto de martirio.
Los verdugos, humillados, dejaron marchar a la anciana, pero condenaron a muerte a san Julián. En su oración, el Santo dio fervientes gracias a Dios y pidió fortaleza para soportar los sufrimientos. San Julián pidió también una gracia especial a Dios: que a quienes tomaran tierra del lugar de su sepultura se les concediera el perdón de los pecados y la liberación de las pasiones, y que los dañinos insectos y aves no descendieran sobre sus campos.
Encomendándose a Dios con las palabras: “¡Señor, en paz recibe mi espíritu!”, el Mártir inclinó el cuello ante la espada, y una Voz llamó al Mártir al Reino Celestial. Ésta Voz fue escuchada también por los cuarenta cristianos que se habían ocultado en la cueva. Fortalecidos en su ánimo, acudieron al sitio del martirio de san Julián, pero lo encontraron ya muerto. Todos confesaron ser cristianos; fueron apresados y conducidos ante el gobernador, quien ordenó que fueran decapitados.
REFERENCIAS
Orthodox Church in America. (2026). Martyr Julian of Galatia and 40 Martyrs with him. New York, Estados Unidos: OCA.





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