SINAXIS DE LOS SANTOS Y JUSTOS PROFETA ZACARÍAS Y ELISABET, PADRES DEL SANTO BAUTISTA DEL SEÑOR JUAN
- monasteriodelasant6
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conmemorados el 24 de junio.

Seis meses antes de su aparición en Nazaret a la Toda Santa Madre de Dios, el Santo Arcángel Gabriel se le apareció a Zacarías el sumo sacerdote en el Templo de Jerusalén. Y antes de anunciar la concepción milagrosa a la soltera Virgen María, el Arcángel anunció la concepción milagrosa a la anciana sin hijos, Elisabet (Isabel). Zacarías no creyó de inmediato en las palabras del heraldo de Dios y es por eso que su lengua quedó atada, permaneciendo mudo hasta ocho días después del nacimiento de Juan. Aquel día, los familiares de Zacarías y Elisabet se reunieron para la circuncisión del niño y para darlo un nombre. Cuando le preguntaron al padre qué nombre deseaba darle a su hijo, estando mudo, escribió en una tablilla: “Juan” (he. יוחנן, gr. Ἰωάννης, ru. Иоанн). En ese momento su lengua fue desatada y comenzó a hablar. Así está escrito:
Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo. Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella. Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan. Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre. Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar. Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron. Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios. Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas. Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él. (Lc 1:57-66)
La casa de Zacarías y Elisabet descansaba en las alturas entre Belén y Hebrón. La buena nueva de la aparición del Arcángel de Dios a Zacarías se extendió por todo Israel, así como voz acerca de su enmudecimiento y del desatamiento de su lengua en el momento en que escribió el nombre “Juan”. Las noticias sobre éste acontecimiento llegaron aún al rey Herodes. Por lo tanto, cuando Herodes envió soldados para asesinar a los niños en todo Belén, envió a sus hombres a la morada montañosa de la familia de Zacarías para asesinar también a Juan. Sin embargo, la Santa y Justa Elisabet rápidamente ocultó al niño.
Enfurecido ante ésto, el rey Herodes envió a sus verdugos a Zacarías en el Templo para asesinarlo (porque sucedió que era nuevamente el turno de Zacarías para servir en el Templo de Jerusalén).
Cuando el fiel padre del Precursor se encontraba ofreciendo incienso al Todopoderoso, ahí lo engancharon y comenzaron a atormentarlo para que revelase la ubicación del niño. Cuando el sacerdote se negó a sus demandas, lo derribaron al suelo y lo apuñalaron causándole la muerte.
Una leyenda refiere que su sangre se derramó por el suelo del Templo para luego volverse dura como el mármol, como memoria perpetua del acto asesino de Herodes.
Cristo mismo se referiría después a éste odioso acontecimiento, cuando reprendió a la gente de Jerusalén por asesinar a los Profetas, diciendo:
(…) para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. (Mt 23:35)
La Santa y Justa Elisabet se escondió con el niño en una cueva donde durmió en el Señor poco después. El infante Juan permaneció solo en el desierto bajo el cuidado de Dios y de Sus Santos Ángeles.
REFERENCIAS
La Ortodoxia es la Verdad. (2026). Sinaxis de los Justos Zacarías e Isabel, Padres del Profeta y Precursor San Juan el Bautista. Atenas, Grecia: https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com





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