SÁBADO BRILLANTE ─EL PARTIMIENTO DEL PAN
- monasteriodelasant6
- 18 abr
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conmemorado el 18 de abril de 2026.

En el Sábado Brillante, Primer Sábado después de la Santa Resurrección de nuestro Señor, Dios y Salvador Jesús Cristo, Su Iglesia conmemora el Partimiento del Pan (gr. ἀρτοκλασία, ru. лития).
El Pan, bendecido tras la Liturgia de Pascua, se parte y distribuye después de la Liturgia del Sábado Brillante. En los Monasterios, se realiza en el refectorio.
La fracción del Pan se obra de la siguiente manera: después de la Divina Liturgia, el Pan se introduce en el refectorio, como es la usanza, y se canta “Cristo Resucitó” tres veces, con reverencias. Tras orar el Padrenuestro y bendecir los alimentos como de costumbre, el diácono dice: “Al Señor roguemos”, y los hermanos responden: “Señor, ten piedad”.
Luego, el sacerdote recita la siguiente oración sobre el Pan:
Oh Señor Jesucristo, Dios nuestro, Pan Angélico, Pan de vida eterna, que descendiste del cielo y nos alimentaste en éstos días radiantes con el alimento espiritual de tus divinos beneficios, por Tu Resurrección salvadora al tercer día, ahora te suplicamos humildemente: mira nuestras oraciones y acciones de gracias, y así como bendijiste los cinco panes en el desierto, bendice ahora éste pan, para que todos los que participen de él reciban bendiciones corporales y espirituales, así como salud, por la gracia y la compasión de Tu Amor por la humanidad. Porque Tú eres nuestra santificación, y Te rendimos Gloria con Tu Padre que es sin origen y con Tu Santísimo Espíritu Bueno y Vivificador, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Después del partimiento del Pan, como es costumbre, el sacerdote lo distribuye a todos antes de tomar los alimentos. También puede cortar el Pan durante la Liturgia, después de la Oración ante el Ambón, y repartirlo entre los fieles en vez del Pan Bendecido (gr. Ἀντίδωρον, lit. “en vez de los Dones”). Deben consumirlo de inmediato. Sin embargo, pueden llevar un poco a casa para quienes, por causa justa, no pudieron asistir a la iglesia (Orthodox Church in America, 2026).
REFLEXIÓN SOBRE EL SÁBADO DE PASCUA
por el Venerable Teófanes el Recluso.
Tenemos dos vidas, corporal y espiritual. Nuestro espíritu está como enterrado en nuestra carne. Una vez que comienza a emerger, cobrando vida por la gracia de Dios, de su entrelazamiento con la carne y a aparecer en su pureza espiritual, entonces resucitará, o se resucitará a sí mismo parte por parte. Cuando se desliga por completo de ésta atadura, entonces sale como de una tumba, en una vida renovada. De ésta manera el espíritu se vuelve separado, vivo y activo; mientras que la tumba de la carne está separada, muerta e inactiva, aunque ambos están en la misma persona. Éste es el misterio de lo que dice el apóstol: “Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Co 3:17). Ésta es la libertad de la corrupción, que rodea nuestro espíritu incorruptible; o de las pasiones, corrompiendo nuestra naturaleza. Éste espíritu, entrando en la libertad de los hijos de Dios, es como una mariposa de hermosos colores, revoloteando lejos de su capullo. He aquí sus colores de arcoíris: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza (Ga 5:22). ¿Es posible que tal belleza de perfección no despierte en nosotros el deseo de emularla?
REFERENCIAS
La Ortodoxia es la Verdad. (2026). Sábado de Pascua. Atenas, Grecia: https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com
Orthodox Church in America. (2026). Bright Saturday. New York, Estados Unidos: OCA.





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