VENERABLE NICANDRO DE PSKOV
conmemorado el 24 de septiembre.

El Venerable Nicandro de Pskov (ru. Преподобный Никандр Псковский) nació el día 24 de julio de 1507 en el seno de una familia campesina, en la aldea de Videlebo, en la región de Pskov (ru. Псков). Sus padres se llamaban Felipe y Anastasia, y en el Santo Bautismo recibió el nombre de Nikon.
Desde su infancia, soñaba con seguir la senda de ascetismo de un paisano suyo, san Eufrosino (ru. Евфросин) del Monasterio Spaso-Eleazarovski (ru. Спасо-Елеазаровский монастырь, 15 de mayo), quien había vivido en los parajes solitarios de Pskov. El primero de la familia de Nikon en ingresar al Monasterio fue su hermano mayor, Arsenio. Tras el reposo de su padre, Nikon ─que en aquel tiempo tenía diecisiete años─ logró convencer a su madre de que dispusiera de sus bienes e ingresara en un convento, donde ella vivió hasta su la conclusión de sus días.
Después de visitar los Monasterios de Pskov y venerar las reliquias de san Eufrosino y de su discípulo, san Sabas de Krypetsk (ru. Преподобный Савва Крыпецкий, 28 de agosto), Nikon se sintió firmemente convencido de su vocación a la vida monástica.
Para poder leer la Palabra de Dios, Nikon entró al servicio de un poblador de Pskov de nombre Felipe. Éste recompensó la diligencia de Nikon enviándolo a estudiar con un maestro experimentado. Al advertir el celo del joven, el Señor mismo lo guio hacia el lugar de su proeza espiritual (ru. Подвиг, lit. “hazaña”, “proeza”). Mientras oraba en una de las iglesias de Pskov, escuchó una voz proveniente del altar que lo ordenaba dirigirse a un sitio apartado, el cual el Señor le mostraría a través de su siervo Teodoro. El dicho campesino Teodoro lo condujo hasta el río Demyanka, situado entre Pskov y Porkhov. Más tarde, tanto Felipe como Teodoro ─quienes lo ayudaron a alcanzar su objetivo─ también se convertirían en monjes; recibieron la tonsura en el Monasterio de Krypetsk con los nombres de Filareto y Teodosio.
Tras largos años de silencio y estricto ascetismo, durante los cuales mortificó su carne, Nikon se dirigió al Monasterio fundado por san Sabas de Krypetsk. El Higúmeno, al ver su cuerpo debilitado, no accedió a admitirlo de inmediato, temiendo que las penurias de la vida monástica resultaran excesivas para él. El Santo Nikon se postró ante la tumba de san Sabas y le habló como si estuviera vivo, rogándole que lo aceptara en su Monasterio. El Higúmeno accedió y tonsuró a Nikon, dándole el nombre de Nicandro.
San Nicandro soportó numerosas tentaciones y aflicciones en su camino ascético. El Bienaventurado Nicolás (28 de febrero), cuando aún se hallaba en Pskov, predijo las pruebas que el padre Nicandro afrontaría en el desierto. Gracias a las oraciones de Todos los Santos de Pskov, así como a las del Venerable Aleksándr de Svir (30 de agosto y 17 de abril) ─quien se le apareció dos veces para guiarlo y fortalecerlo─, el padre Nicandro pudo sortear, por la gracia de Dios, las múltiples asechanzas del Maligno.
Venció la endeblez del cuerpo, las flaquezas humanas y las apariciones diabólicas mediante la potencia de la oración. En una ocasión, estuvo a punto de morir a manos de unos ladrones que le robaron lo único y más preciado para un eremita: sus libros e iconos. Gracias a las oraciones del Santo, dos de ellos ─atemorizados por la muerte repentina de su compañero─ se arrepintieron de sus inicuas obras, y el Anciano los perdonó.
San Nicandro no permaneció mucho tiempo en el Monasterio de Krypetsk y obtuvo la bendición para retornar a su retiro en el desierto. Más tarde, volvió a vivir en el Monasterio de Krypetsk, donde cumplió con las obediencias de Eclesiarca y cillero (encargado de guardar los granos y frutos de los diezmos en la cilla, dar cuenta de ellos y entregarlos a los partícipes). Luego se retiró nuevamente al desierto, donde vivió en ayuno y oración, meditando en la Palabra de Dios.
Una vez al año, durante la Gran Cuaresma, san Nicandro visitaba el Monasterio de Damianov, donde se confesaba y recibía los Santos Misterios de Cristo. Ocho años antes de su dormición, fue tonsurado en el Gran Hábito (el Gran Esquema).
Muchos acudían a él para beneficiarse de sus consejos, pues, según san Juan de la Escala: “Los ángeles son luz para los monjes, y la vida monástica es luz para toda la humanidad” (Escalón 26:31). Así, los fieles recurrían al Venerable Nicandro en busca de ayuda, ya que el Señor lo había concedido abundosos dones de gracia.
Éste morador del desierto atendía todas las necesidades de los visitantes, aún construyó una casa de huéspedes para ellos, a la cual proveía de calefacción. El Santo no permitía que se revelaran sus dones espirituales. A veces, la gente lo escuchaba orar en su celda entre amargas lágrimas. Cuando percibía la presencia de personas cerca, oraba en silencio, ocultándoles el don de lágrimas con el que había sido agraciado.
Hasta el final de su vida, san Nicandro permaneció como ermitaño en el desierto, pero dejó instrucciones de que, tras su dormición, el sitio de su ascetismo no fuera abandonado, prometiendo su protección a quienes habitaran en un futuro Monasterio. El Santo dio sus últimas indicaciones al Diácono Pedro, del Monasterio de Porkhov, encomendándolo la construcción de una iglesia sobre su sepulcro y trasladar allí el icono de la Anunciación de la Santísima Madre de Dios, procedente del cementerio de la iglesia de Tishanka.
Conocía el día de su propio reposo, anunciando que dormiría cuando los enemigos invadieran la tierra, y anunció tal inminente ataque. El día 24 de septiembre del año 1581, durante una invasión del ejército del rey polaco Esteban Báthory, un campesino halló a san Nicandro, dormido en el Señor. Yacía en su lecho con las manos cruzadas sobre el pecho. El clero y los fieles que lo veneraban arribaron desde Pskov ─entre ellos el diácono Pedro─ y oficiaron el rito de sepultura cristiana.
En el año 1584, en el sitio que san Nicandro había santificado con casi medio siglo de oración, un monje llamado Isaías fundó un Monasterio, conocido como la Ermita Nikandrov de la Anunciación. El padre Isaías había sanado de una dolencia en el pie tras orar al Santo.
La glorificación del Venerable Nicandro de Pskov tuvo lugar bajo el patriarca Joaquín en el año 1696, y se establecieron celebraciones festivas para el día 24 del mes de septiembre (día de su reposo), el día 29 del mes de junio (fecha del hallazgo de sus santas reliquias durante la reconstrucción de la catedral del Monasterio) y el día de la fiesta patronal del Monasterio (la Anunciación de la Santísima Madre de Dios).
El Venerable Nicandro, Taumaturgo de Pskov es conmemorado, así mismo, el tercer domingo después de Pentecostés, en la Sinaxis de los Santos de Nóvgorod y Pskov (Fiesta movible).
REFERENCIAS
Orthodox Church in America. (2026). Venerable Nίkander Wonderworker of Pskov. New York, Estados Unidos: OCA.





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