SAN JUAN, PATRIARCA DE CONSTANINOPLA
conmemorado el 02 de septiembre.

Nuestro Padre entre los Santos, Juan IV el Ayunador, Patriarca de Constantinopla (gr. Άγιος Ιωάννης ο Νηστευτής, 582-595), nació en Constantinopla, Reina de las Ciudades. Al principio trabajó como orfebre, y todos esperaban que continuara en ese oficio. Sin embargo, desde su juventud sintió una inclinación por la vida monástica. Así mismo, fue agraciado con un inusual don para la continencia y un amor natural por el ayuno, por lo que se lo conoció como «el Ayunador» (gr. ο Νηστευτής). Por razón de de virtud, fue ordenado diácono por el Patriarca Juan III y más tarde recibió la gracia del sacerdocio. San Juan fue hallado digno de contemplar una visión que lo reveló que llegaría a ser vaso digno de la gracia de Dios para la iluminación espiritual de su rebaño. Leía diariamente las Sagradas Escrituras y otros libros eclesiásticos, enriqueciendo así sus conocimientos.
En una ocasión, aún en su juventud, Juan caminaba junto a Eusebio, un anciano monje de Palestina. De repente, una voz incorpórea habló a Eusebio: “Abba, no camines a la diestra del gran Juan”. Era la voz de Dios, anunciando el gran ministerio al que Juan sería llamado poco después.
Tras la dormición del Patriarca Eutiquio, san Juan fue elegido para sucederlo. No deseaba aceptar tal posición, mas una visión celestial lo infundió temor y consintió. Con el ejemplo de su propia vida, enseñó a todos los creyentes a refrenar sus deseos caprichosos y a dominarse a sí mismos. El jerarca no podía tolerar el flagrante desprecio de su rebaño hacia las instituciones de la Iglesia. Cuando los ciudadanos de Constantinopla decidieron ceder a sus pasiones asistiendo a un espectáculo ecuestre en el hipódromo en Vísperas de la Fiesta de Pentecostés, el jerarca se arrodilló ante Dios y oró fervientemente para que el Señor frustrara su impía intención. Tan pronto como la gente comenzó a dirigirse al hipódromo, se desató una terrible tormenta con truenos, lluvia y granizo, de modo que todos se dispersaron aterrorizados y comprendieron lo inapropiado de tal entretenimiento.
San Juan IV el Ayunador fue Patriarca de Constantinopla entre los años 582 y 595, y fue el primero en utilizar el título de «Patriarca Ecuménico». Gran ayunador, intercesor y taumaturgo hasta el momento de su dormición. Distinguido por su abstinencia y oración, san Juan sentía tal amor por los pobres que no les negaba nada de sus bienes. Tras su reposo, se descubrió que sus únicas pertenencias personales eran una cuchara de madera, una camisa de lino y una prenda gastada. Son bien conocidos sus escritos sobre el arrepentimiento y la confesión.
Habiéndose conducido en una vida virtuosa y piadosa, durante la cual obró numerosos milagros, san Juan reposó en el Señor el día 02 de septiembre del año 595. Sus santas reliquias, plenas de gracia, fueron depositadas en la iglesia de los Santos Apóstoles.
A san Juan IV el Ayunador, Patriarca de Constantinopla también se lo conmemora el día 30 del mes de agosto.
REFERENCIAS
Orthodox Church in America. (2026). Saint John the Faster, Patriarch of Constantinople. New York, Estados Unidos: OCA.





Comentarios