SANTO MÁRTIR EDWIN, REY DE NORTHUMBRIA
conmemorado el 12 de octubre.

San Edwin (eng. Ēadwine) era el hijo de Aella, rey de Deira, y nació alrededor del año 584. Cuando su padre murió, Edwin fue engañado por el rey Etelfrido de Bernicia, quien unió a Bernicia y Deira en un solo reino, Northumbria.
Edwin huyó a Anglia Oriental (i. e. Estanglia) y se refugió con el rey Redvaldo. Redvaldo, debido a las amenazas y promesas que había recibido, fue persuadido de entregar a Edwin a sus enemigos. Edwin fue advertido por un amigo del peligro que arrostraba. Esa noche, un extraño lo prometió que lo devolvería su reino si Edwin hacía lo que lo había enseñado. Edwin estuvo de acuerdo, y el extraño puso su mano sobre la cabeza de Edwin, diciéndole que recordara el gesto.
Con el tiempo, Edwin se convirtió en gobernante de todo el norte de Inglaterra y, por la fuerza de las armas, obligó a los demás reyes a reconocerlo como soberano. Se casó con Etelburga, la hija de san Etelberto (en. Æthelberht, Aethelbert o Ethelbert, 25 de febrero), el primer rey cristiano en Inglaterra. Etelburga era, así mismo, hermana del rey Eadbaldo de Kent.
Ocurrió un atentado contra la vida de Edwin en el año 626, en vísperas de la Pascua. Esa noche, la reina dio a luz a una niña, y el rey Quichelm de los sajones occidentales envió a un asesino de nombre Eumer para matar a Edwin con una daga envenenada. Eumer fue admitido en presencia de Edwin y trató de apuñalarlo. Habría tenido éxito si no hubiera sido por Lilla, el fiel ministro del rey Edwin, quien se colocó entre el rey y el asesino. Sin embargo, la hoja le atravesó el cuerpo e hirió al rey. El asesino fue asesinado y Lilla salvó la vida de Edwin a costa de la suya. Éste evento se conmemora con una cruz de piedra que se encuentra en Lilla Howe, cerca del sistema de alerta temprana Flyingdales Ballistic Missle en North Yorkshire Moors. Antes de que se construyera la carretera Pickering-Whitby en el año 1759, esta cruz servía de guía para quienes caminaban por los páramos desde la bahía de Robin Hood hasta Saltergate.
El rey Edwin agradeció a sus dioses por haberse salvado, pero el Obispo Paulino de York (10 de octubre) le dijo que lo habían salvado las oraciones de su reina. El Obispo dijo que debía mostrar su gratitud al Dios verdadero permitiendo que su hija recién nacida recibiera el Santo Bautismo. La niña fue bautizada en Pentecostés y recibió el nombre de Eanfleda.
El rey, que había resultado levemente herido en el ataque, prometió al Obispo Paulino que se convertiría en cristiano si recuperaba la salud y si triunfaba sobre los que conspiraron para asesinarlo.
Tan pronto como su herida sanó, el rey Edwin marchó contra el rey de los sajones occidentales con un ejército. Venció al ejército contrario, asesinando o capturando a los involucrados en el complot en su contra. Ya no siguió la religión pagana, pero pospuso su promesa de abrazar el cristianismo, y pasaron muchos años antes de que Edwin se convirtiera. Se sentaba a solas por largas horas tratando de decidir qué religión debía seguir. San Paulino, informado por una revelación sobre la promesa del extraño al rey, fue a ver a Edwin y dispuso su mano sobre la cabeza. “¿Recuerdas éste gesto?” ─preguntó.
El rey tembló de asombro y cayó a los pies del Obispo. San Paulino lo levantó suavemente y le dijo: “Ves que Dios te ha librado de tus enemigos. Además, te ofrece Su Reino eterno. Procura cumplir tu promesa de convertirte en cristiano y guardar los mandamientos de Dios”.
El rey Edwin dijo que buscaría la guía de sus consejeros y los instaría a que se convirtieran con él. Les preguntó qué debía hacer. Coifi, un sacerdote pagano, dijo que era evidente que sus dioses eran impotentes. Otra persona dijo que ésta breve vida era intrascendente, comparada con la eternidad.
San Paulino se dirigió a la reunión, y cuando hubo terminado, Coifi le dijo al rey que los altares y templos de sus falsos dioses debían ser prendidos fuego. El rey preguntó quién debería ser el primero en profanarlos. Coifi respondió que él debería ser el primero, ya que había sido el principal en dirigir su adoración. Al sumo sacerdote de los paganos no se le permitía portar armas ni montar a caballo. Era costumbre que montara una yegua. Coifi, sin embargo, pidió un caballo y armas. Montado en el propio caballo del rey, Coifi arrojó una lanza a su sien, ordenando a los demás que la tiraran hacia abajo y le prendieran fuego. Éste sitio no estaba lejos de York, y hoy se conoce como Godmanham.
En el año 627, el undécimo año de su reinado, san Edwin recibió el Santo Bautismo por san Paulino de York en la iglesia de madera de San Pedro. San Edwin inició la construcción de una nueva iglesia de piedra, que fue terminada por su sucesor san Osvaldo (05 de agosto).
San Edwin gobernó su reino en paz durante seis años más y continuó practicando y preconizando el cristianismo. Murió en una batalla con Penda de Mercia y Cædwalla de Gales en el año 633, a la edad de cuarenta y ocho años, en un sitio hoy conocido como Hatfield.
El cuerpo de san Edwin fue enterrado en Whitby, pero su cabeza fue enterrada en York en la iglesia que había construido. La mayoría de los primeros calendarios ingleses enumeran a san Edwin como un Mártir.
Después de la muerte de san Edwin, su esposa Santa Etelburga (05 de abril) retornó a Kent, donde se convirtió en abadesa de un Monasterio que fundó en Lyminge.
REFERENCIAS
La Ortodoxia es la Verdad. (2026). Santo Mártir Edwin, Rey De Northumbria. Atenas, Grecia: https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com





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