SANTOS MÁRTIRES TRÓFIMO Y EUCARPIO
- monasteriodelasant6
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conmemorado el 18 de marzo.

Cuando se inició una persecución contra los cristianos en Nicomedia en el año 298 durante el reinado del emperador Maximiano, muchos cristianos fueron capturados y encarcelados. Después de ser interrogados en medio de gran escrutinio y tormento, los que permanecieron inamovibles en su confesión de la fe de Cristo, fueron ejecutados.
En aquel tiempo, los Santos Mártires Trófimo y Eucarpio (gr. Τρόφιμος και Ευκαρπίων), en un principio audaces y poderosos soldados del ejército imperial, eran acérrimos perseguidores y enemigos de Cristo y de Sus discípulos, a los cuales juntaban y encarcelaban. Habían llegado al punto en que los tiranos les cedían toda autoridad contra los cristianos, y castigaban y se ocupaban de quienes ellos quisieran.
Un día, cuando se dirigían a capturar a algunos cristianos, vieron una nube ardiente, que parecía un gran fuego que descendía del cielo sobre ellos, y oyeron una voz que les dijo: “¿Por qué os apresuráis a aterrorizar a mis sirvientes? No os engañéis, ya que nadie puede tener autoridad sobre los que creen en mí. Por tanto, únanse a Mis siervos, y ganarán el Reino de los Cielos”. Cuando escucharon ésta voz, aquellos que alguna vez fueron audaces y poderosos y se jactaban de estar en contra de los cristianos, cayeron al suelo, y no pudieron levantar sus ojos para ver, ni pudieron resistir la atronadora voz del cielo. Mirando hacia el suelo, dijeron: “Verdaderamente Dios es grandioso, Quien se nos ha aparecido éste día, y también deseamos ser bendecidos y estar en pie de igualdad con Sus siervos”. En tanto que decían éstas cosas con temor y temblor, la nube de fuego se dividió en dos, y cada porción se apostó a cada lado de ellos. Entonces, nuevamente, una voz se escuchó desde la nube, diciendo: “Levántate, y como te arrepientes de tu error, mira que tus pecados te son perdonados”.
Cuando se levantaron, vieron a un hermoso hombre vestido de blanco, sentado en medio de la nube, y ante él había una gran multitud. Asombrados por esta visión, dijeron con una sola voz: “Acéptanos también Señor, nuestras transgresiones son muchas e inconmensurables, porque te hemos despreciado a Ti, el único Dios verdadero, y hemos deshonrado a los cristianos que creyeron en Ti”.
Habiendo dicho ésto los soldados, la nube una vez más se volvió una y ascendió al cielo. Después de ésto, lloraron amargamente por su error y crueldad anteriores, y habiendo suplicado a Dios, retrocedieron en su camino.
Los Santos Mártires Trófimo y Eucarpio ayudaron a todos los cristianos que encontraban encarcelados, a desterrar todo temor y timidez en sus corazones, abrazándolos y venerándolos como hermanos, y habiéndolos soltado de sus ataduras, les dijeron que regresaran a sus hogares. Cuando el gobernante se enteró de ésto, se enfureció grandemente contra ellos y ordenó que se presentaran ante él. Les hizo preguntas para descubrir la causa de su cambio. Cuando narraron en detalle la visión que tuvieron, el gobernante ordenó que fuesen colgados y azotados. Luego ordenó que sus heridas fuesen frotadas con pieles de animales. Los Santos soportaron tales tormentos valerosamente, oraron, se regocijaron y agradecieron a Dios.
El gobernante, viéndolos alegrarse, ordenó que se encendiera un horno en el centro de la ciudad de Nicomedia, y que los Santos Trófimo y Eucarpio fueran arrojados en su interior. Cuando ésto sucedió, los bienaventurados entregaron sus almas en las manos de Dios, y recibieron las inmarcesibles coronas del martirio.
REFERENCIAS
La Ortodoxia es la Verdad. (2026). Santos Mártires Trófimo y Eucarpio. Atenas, Grecia: https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com





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